DE LO PRINCIPAL Y DE LO ACCESORIO
Miércoles, 19 de Noviembre de 2008El ambiente en la Asamblea de Madrid se está enrareciendo penosamente. Un parlamento que es sede de la soberanía popular de los madrileños y debe ser por antonomasia lugar de la palabra, de la política por excelencia y casa de todos y todas las ciudadanas corre el riesgo de reconvertirse en un nuevo cortijo al servicio de Esperanza Aguirre y el Partido Popular.
El Partido Popular de Madrid, especialmente en esta legislatura, tiene un concepto de la institución totalmente patrimonialista, usa y abusa de su mayoría para impedir que comparezca la Presidenta, preguntas que molestan o no les gusta y comisiones de investigación incomodas aunque para ello haya que forzar el reglamento hasta límites esperpénticos.
La modificación del reglamento para restringir o impedir actividades en las instalaciones de la Asamblea es un nuevo paso en el empeño desmedido del Partido Popular por apropiarse de la institución, silenciarla y domesticarla. Esta actitud me recuerda aquellas famosas palabras “haga como yo, no se meta en política”, Franco dictador dixit.
La Asamblea de Madrid no puede convertirse en Telemadrid, pero flaco favor haremos a los madrileños si con la que está cayendo no somos capaces de separar lo importante de lo accesorio. Podemos caer en el trampa de preocuparnos y ocuparnos de formas y continentes y no del contenido.
