EL “CALLEJÓN DEL GATO”
Viernes, 19 de Octubre de 2007Si la Asamblea de Madrid tuviera por cronista a Valle-Inclán su admirado y característico estilo basado en “la estilización grotesca de los personajes y las situaciones, y el predominio de la violencia verbal, los detalles grotescos y extravagantes“, se llamaría realismo y no “Esperpento”.
Pasen y vean. Cada jueves el salón de plenos de esta Asamblea se convierte por voluntad del Partido Popular y su Presidenta en un improvisado “Callejón del Gato” donde se reflejan unos personajes que a fuerza de impostura, exageración y farsa transfiguran la realidad a tal extremo que cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
La utilización bastarda de una institución regional para las ambiciones personales de la Condesa de Murillo y el continuo y pertinaz enfrentamiento con el Gobierno de España aburren y casan, pero lo más imperdonable es que mientras esto se produce ni se habla ni se afrontan los problemas de los madrileños.
Y para ilustrarlo nada mejor que lo ocurrido esta semana. El miércoles uno de los niños mimados de Aguirre, Manuel Soriano es convocado de urgencia a Sol donde se le comunica su cese como director general y su “ascenso” a presidente del Consejo de Administración de Telemadrid, como el ínclito Soriano no es miembro del Consejo se fuerza su elección sin respetar las más mínimas reglas procedímentales. El rodillo popular se impone y el capricho de la Presidenta “sol” se hace realidad.

Dejando de lado la nefasta gestión de Soriano al frente de Telemadrid, sorprende el apoyo personal y directo de Aguirre a un sujeto que se encuentra en estos momentos a la espera de confirmar su procesamiento por un delito de acoso sexual a su secretaria. Dictado el auto por el juzgado, queda por resolver su recurso ante la Audiencia Provincial con informe en contra del Ministerio Fiscal.
Sin prejuzgar el fallo y siempre con el beneficio de la presunción de inocencia, cabe preguntarse, si un juez y un fiscal admiten la existencia de “indicios racionales” de un delito tan grave como el de acoso sexual a una trabajadora, ¿donde tiene el limite Esperanza Aguirre para exigir responsabilidades? y ¿que responsabilidad asumirá en el supuesto de la condena?
